Qince años i en la escuela se me daba mal restar en el barrio se reían los colegas cuando el moro me daba el cambio mal. Veinte tacos i en la calle viendo la vida pasar el deporte lo dejé porque había que entrenar. Veinticinco i en el paro de qe voi a trabajar sin estudios ni experiencia laboral me metí a municipal. Empecé a odiar a los moros i a sentirme superior de pringao en el patio del colegio al más chulo del montón con las putas sin papeles i los canutos de algún chaval nos montamos buenas fiestas en el furgón policial una noche de repente el volante se torció nos habíamos bebido el alcol de un botellón. Aora vivo en la calle i trabajo para Alí me persiguen mis antiguos compañeros ya no se acuerdan de mí nena esto es un atraco no te servirá gritar los maderos van fumados me acaban de registrar diles a los de atestados qe te paguen el reloj en concepto de los porros que les he pasado yo.